La campaña citrícola prevé un descenso de la cosecha del 20,3% aunque con precios “más animados”

0
294

El balance de producción de 2016/17 se cierra con 3.943.213 toneladas y un incremento del 23,3% respecto a la campaña anterior

Las campaña citrícola 2017/2018 prevé recoger una cosecha de 3.143.984 toneladas, lo que supone un descenso de la producción del 20,3% en relación con la campaña anterior, cerca de 800.000 toneladas menos. Sin embargo, las primeras cotizaciones, que se han adelantado al mes de julio, están mostrando un mercado “más animado” con perspectivas “optimistas” en cuanto a precios.

Así lo ha avanzado este martes la consellera de Medio Ambiente, Cambio Climático y Desarrollo Rural, Elena Cebrián, en rueda de prensa junto al secretario autonómico Francisco Rodríguez y el jefe de servicio de estudios José Antonio Franco, para presentar las previsiones de la presente campaña citrícola y hacer balance de la de 2016/2017, que por el contrario, se ha cerrado con un aumento de la producción del 23,3% y un total de 3.943.213 toneladas.

En el análisis varietal, las cifras apunta que el descenso más acusado (-24,1%) será en las mandarinas, que estiman una producción de 1.345.444 toneladas. Las naranjas alcanzarán un volumen de 1.526.706 toneladas, un 17,6% menos que en la campaña anterior; mientras en la producción de limones se estima en unas 246.150 toneladas (-16,2%).

Por provincias, de las 799.229 toneladas menos de cítricos que se prevé que se produzcan en el conjunto de la Comunitat a lo largo de esta campaña, el 57,5% corresponde a Valencia, (-459.267 toneladas), el 23,6% a Castellón (-188.506t) y el 18,9% restante a Alicante (-151.456t).

Las causas

Entre las causas, ha explicado Cebrián, figuran la “alternancia” natural que presenta el cultivo de cítricos, -tras una campaña en la que ha aumentado la producción-, así como el efecto que las abundantes lluvias de finales de 2016 tuvieron sobre el arbolado, afectando a las raíces, debilitándolo y provocando una floración irregular, debido al retraso en la recolección de los frutos. Así mismo, las elevadas temperaturas registradas en el mes de mayo incidieron negativamente en la fase del cuajado de los frutos, siendo según zonas y variedades “escaso e irregular”.

También se observa una “ligera” disminución de la superficie de cítricos, que la consellera ha cifrado en “unas 2.000 hectáreas“. En general, en 2017 ha vuelto a reducirse la superficie de cítricos (-1,3%), principalmente en Valencia y Castellón, ya que en Alicante la menor área dedicada al cultivo de mandarinas y naranjas se ha compensado con el aumento de la destinada al limón.

A diferencia de años anteriores, esta reducción de superficie no se compensa totalmente con un incremento del área ocupada por otros frutales. De hecho, la del caqui no aumenta tanto como en campañas pasadas. Aunque en general, la menor superficie dedicada al cultivo de cítricos ha sido sustituida en parte por el cultivo de otros frutales, en parte por cultivos hortícolas, quedando en barbecho una parte del área arrancada.

SEGUIR LEYENDO…

EL MUNDO

Deixar una resposta: